Localidad: Municipio de La Paz, B.C.S.
EcoParque Municipal de la Juventud, La Paz, B.C.S.
Fecha de avistamiento: 15 marzo 2021
Foto: Tanos Grayeb del Alamo La focha americana (Fulica americana), también conocido como gallareta, choca y hayno, es una especie de ave gruiforme de la familia Rallidae ampliamente extendida desde Alaska al norte de América del Sur.
Se conocen dos subespecies de Fulica americana:[2] • Fulica americana americana - Alaska a NW Costa Rica, Cuba, Jamaica y Gran Caimán. • Fulica americana columbiana - Andes de Colombia a N Ecuador.
Las fochas son aves acuáticas resistentes y adaptables. Aunque están relacionadas con los cautelosos rascones, nadan en aguas abiertas, como los patos, y caminan a lo largo de la orilla; son visitantes frecuentes en los campos de golf y los estanques de los parques urbanos. Por lo general se encuentran en bandadas y son agresivas y ruidosas. Emiten una gran variedad de cantos de día o de noche. Tienen patas fuertes y grandes con dedos lobulados. Las fochas que luchan por los límites territoriales se alzan y atacan a sus pares con las patas. Con frecuencia se las ve caminando en campo abierto cerca de estanques. Al levantar vuelo, deben caminar sobre la superficie del agua y batir las alas con fuerza para poder despegar.
Los adultos tienen un pico blanco grueso y corto y un protector frontal blanco, con un punto rojizo cerca de la base del pico entre los ojos. Mide entre 45 y 50 cm; el color de su plumaje es gris apizarrado, más obscuro en la cabeza y el cuello que en el resto del cuerpo. Las patas son amarillentas, con dedos semipalmeados. Los polluelos tienen cuerpos negros, con la cabeza y el pico rojos brillantes, y plumas anaranjadas alrededor del cuello.
Lagunas, lagos, pantanos; en invierno, también campos, estanques de parques y bahías de agua salada. Durante la temporada de reproducción, necesita cuerpos de agua dulce poco profundos con mucha vegetación. En otras épocas del año, puede residir en casi cualquier hábitat acuático, incluidas las lagunas o los embalses con costas vacías, los campos abiertos cerca de lagos, las marismas y las bahías costeras protegidas. A veces se ven aves que migran por el mar a cierta distancia de la costa.
Presenta una amplia variedad de métodos de alimentación: camina en la superficie del agua, gira el cuerpo en aguas poco profundas, se sumerge bajo el agua (impulsado por las patas) y pasta en el suelo. Asimismo, les roba el alimento a diversos patos.
Omnívora. Se alimenta principalmente de material vegetal, tallos, hojas y semillas de espigas de agua, juncos, hierbas y muchos otros, así como también de muchas algas. Además come insectos, renacuajos, peces, gusanos, caracoles, cangrejos de río, camarones y huevos de otras aves.
Crían en los pantanos, tanto al sur de Quebec como a lo largo del Pacífico en Norteamérica y el norte de Suramérica, hasta el Perú. Anidan en lugares bien cubiertos por cañas altas. Frecuentemente se les ve nadando en aguas abiertas. Migran para pasar el invierno en zonas más cálidas.
Son aves fornidas que requieren bastante esfuerzo volar, pedalean a través del agua con sus patas antes de elevarse. Ante una amenaza levantan un vuelo rasante, dando la impresión de caminar sobre el agua. La forma como sus cabezas se menean cuando caminan o nadan les ha ganado el apodo de "gallina del fango". Sin embargo, aunque parecen aviadores débiles, como la mayoría de las zancudas tienen considerable vigor, estabilidad y resistencia una vez están en vuelo.
Se les ve zambullirse para buscar el alimento, pero también buscan alimento en tierra. Son omnívoras, comen pedazos de plantas, insectos, peces, y otros animales acuáticos. Su llamada es un bocinazo chirriante y agudo similar a un "uk, uk, uk", parecido al del ganso pero más hueco.
Son altamente territoriales durante la estación de crianza y tanto machos como hembras luchan con los vecinos para mantener un territorio pequeño, en donde obtienen todo su alimento. Se reproduce todo el año, poniendo hasta 6 huevos blanquecinos con pintas grises, castañas y pardas. Las hembras tratan de poner los huevos en los nidos de sus vecinas (parasitismo coespecífico de la crianza); contrariamente a lo que se puede esperar, este comportamiento es más frecuente entre quienes ya tienen un nido.
La focha americana es muy agresiva al momento de defender el territorio de nidificación. En el cortejo, el macho puede perseguir a la hembra a través del agua. Las exhibiciones incluyen nadar con la cabeza y el cuello retraídos, las alas arqueadas y la cola levantada para mostrar las manchas blancas. Nido: el sitio se encuentra entre la vegetación alta del pantano en aguas poco profundas. El nido (construido por ambos sexos) es una plataforma flotante de espadañas, totoras y juncos muertos, que está revestida con materiales más finos y se encuentra anclada a plantas permanentes. Puede construir varias plataformas similares; solo una o dos se utilizan para nidificar.
De 6 a 11; a veces, entre 2 y 12. De color beis a grisáceo, con manchas marrones. Los nidos con más de 12 huevos probablemente pertenecen a más de una hembra. La incubación la realizan ambos sexos y dura entre 21 y 25 días.
Las crías pueden nadar con facilidad después de la eclosión, siguen a los padres y ellos las alimentan. Por la noche, las crías son empolladas en una plataforma construida por el macho. Las crías pueden volar a las 7 u 8 semanas después de la eclosión. 1 o 2 nidadas por año.
Algunas poblaciones probablemente sean residentes permanentes; otras son migratorias. Puede pasar el invierno tan al norte como lo permita el mar abierto. Es probable que en general migren por la noche.
Es un ave aún abundante en muchas áreas, aunque su población ha disminuido en las últimas décadas en algunas zonas, especialmente en el este.
Citas Jehl, Joseph R. Jr. (1967): Pleistocene Birds from Fossil Lake, Oregon. Cóndor, 69(1): 24-27. PDF fulltext Lyon, Bruce E. (1993): Conspecific brood parasitism as a flexible female reproductive tactic in American coots. Animal Behaviour, 46(5): 911-928. doi 10.1006/anbe.1993.1273 (HTML abstract) Olson, Storrs L. (1974): The Pleistocene Rails of North America. Cóndor, 76(2): 169-175. PDF fulltext